El mejor beisbolista que ha visto nacer México ha partido. No habrá nadie igual a ti, Fernando y tu legado perdurará por siempre en la mente de todos los fanáticos.
El talento para el béisbol lo tuvo desde siempre, fue por eso que llamó la atención de los Mayos de Navojoa en 1977 cuando apenas tenía 17 añitos. Esto lo llevó a dejar su natal Etchohuaquila para comenzar a dedicarse profesionalmente al deporte que le daría la gloria en México y el mundo.
Apenas dos años después de demostrar su talento en la Liga Mexicana del Pacífico, la extinta Liga Central y la Liga Mexicana de Béisbol, Mike Brito y los Dodgers se fijaron en él y le terminaron ofreciendo un contrato que aceptó. Iniciaba así su aventura en el béisbol de Estados Unidos.
En 1980, Valenzuela fue llamado al equipo grande de los Dodgers y debutó en la gran carpa donde fue usado total y completamente como relevista durante 10 encuentros.
Y, como dicen; no hay mal que por bien no venga. Así fue como se dio el debut de Fernando Valenzuela como abridor en la gran carpa, pues para el inicio de la temporada 1981 el lanzador Jerry Reuss se lesionó 24 horas antes del Opening Day. El mánager Tommy LaSorda no podía usar tampoco a Burt Hooton, pues no se encontraba completamente listo.
Tommy volteó a ver al joven de 20 añitos nacido en Sonora y lo nombró abridor del Opening Day de aquella temporada. A partir de entonces, el mundo vio como un zurdo mexicano dominaba a diestra y siniestra a los bateadores que enfrentaba. Su impacto fue tal en el béisbol que surgió la llamada Fernandomania, pues cada vez que “El Toro” lanzaba reunía a miles de personas; sobre todo latinos, quienes no querían perderse ni un minuto de la actividad de Fernando.
Esa temporada de 1981, Fernando Valenzuela fue tan dominante que logró ganar el premio al Novato del Año. Pero no solamente eso, también fue galardonado con el premio Cy Young al mejor lanzador, convirtiéndose así en el primer jugador en la historia de MLB en recibir los dos premios en la misma temporada.
Aquel año fue glorioso tanto para Fernando como para los Dodgers, pues además lograron ganar la Serie Mundial donde se impusieron a los Yankees. Valenzuela lanzó el juego 3 de aquel clásico de otoño donde LaSorda lo aguantó toda la ruta y terminó admitiendo 4 carreras.

Si bien Fernando no tuvo otra temporada tan dominante y exitosa como la de 1981, sí continuó demostrando su potencial y gran talento durante las siguientes 16 temporadas que estuvo en MLB. Cabe destacar la campaña de 1986, donde ganó 21 encuentros y de esos 21, 20 fueron juegos completos. Solamente se quedó sin decisión en dos salidas y recetó 242 ponches ese año.
En total, Fernando acabó con récord de 173 triunfos y 153 derrotas, tuvo un porcentaje de carreras limpias admitidas de 3.54, recetó 2074 ponches, lanzó 113 juegos completos y jugó para los Dodgers, Angels, Orioles, Phillies, Padres y Cardinals.
Pero no solamente brilló arriba de la lomita, en la caja de bateo también respondió. Logró conectar 10 cuadrangulares, produjo 84 carreras y tuvo un porcentaje de bateo de .200 en 1044 turnos al bat.
Por muchos años, en México se ha declarado que Fernando junto a Julio César Chávez y Hugo Sánchez son los 3 deportistas más grandes que México ha dado en toda la historia.
Fernando Valenzuela y Fernandomania volvieron a establecer el vínculo entre los mexicanos y los Dodgers, la cual estaba rota desde que el equipo compró la zona donde ahora se encuentra el mítico Dodger Stadium en la década de los 50’s. Pero no solamente volvió a unir a los fanáticos mexicanos con el equipo, trajo a muchos nuevos fanáticos a los Dodgers y al béisbol en general.
Gracias por tanto, Fernando. Tu legado es eterno y tus hazañas nunca serán olvidadas.
Que descanse en paz, el gran Toro de Etchohuaquila.