El receptor de los Cardinals perdió totalmente el control luego de salir expulsado, producto de un reclamo tras irse ponchado por el umpire Derek Thomas.
Willson Contreras perdió totalmente el control durante el encuentro entre Pirates y Cardinals este lunes en el Busch Stadium.
La situación surgió en la parte baja de la séptima entrada; luego de ir abajo en el conteo 0-2, Contreras vio pasar un lanzamiento justo a la altura de sus rodillas y no hizo swing; lo que terminó siendo decretado por el umpire Derek Thomas como el tercer strike.
Tras la marcación de un claro tercer strike, Contreras no estuvo muy de acuerdo y dejó ver su molestia a Thomas, lo que provocó que se fuera expulsado por el umpire de home. De inmediato, Contreras se dio la media vuelta y reclamó de manera muy enérgica a Thomas. Por este hecho, Contreras tuvo que ser detenido por los coaches de St. Louis para evitar un incidente aún más grande.
Los coaches de inmediato comenzaron a guiar a Willson de regreso al dugout, quien aún tenía el bat en su mano y terminó por lanzarlo debido a su enojo. Sin embargo, el bat golpeó directo a uno de los empleados de los Cardinals en la cara de manera accidental.
Willson Contreras was so mad at this umpire that he threw a bat that hit his own coach and then launched a bunch of Hi-Chew onto the field pic.twitter.com/fslJY71FS6
— Jomboy Media (@JomboyMedia) August 26, 2025
La transmisión de Pittsburgh tuvo otro ángulo del incidente:
oh no Willson Contreras is about to be suspended pic.twitter.com/eYCNjlakvC
— Platinum Key (@PlatinumKey13) August 26, 2025
Los comentarios en redes sociales no se hicieron esperar y de inmediato dejaron ver que es muy probable que Contreras reciba una suspensión de parte de MLB debido a su comportamiento y al incidente ocurrido con el bat.
Habrá que esperar a este martes para saber la resolución de la oficina del comisionado respecto a la actitud de Contreras. Cabe mencionar que no es la primera vez que el venezolano tiene problemas de temperamento; el mes pasado se mostró molesto tras un pelotazo recibido por el lanzador Nick Pivetta, lo que llevó a que las bancas de Padres y Cardinals se vaciaran.